viernes, 27 de junio de 2014

''Entre Dimensiones'' Capítulo 17: Inesperadamente

Caminó por las calles con tranquilidad. La música se metía en sus oídos y la mochila golpeaba con su espalda mientras andaba. Llegó a casa de Drake y llamó al timbre. Dos minutos después la puerta se abrió y Drake apareció.
-Ho-Hola... -dijo con voz cansada. Parecía que había ido a rastras hasta allí.
-Dios, estás fatal. -Sheryl entró sin que Drake le diera permiso y él cerró la puerta. Drake llevaba unos pantalones negros holgados e iba sin camisa. 
Sheryl puso las manos en jarra y lo miró de arriba abajo.
-Drake Tisdale, ¿estás enfermo y tú así? -Le señaló el cuerpo.
-¿No es suficiente para seducirte? -La abrazó por detrás. Sheryl se apartó.
-Por supuesto que no. -Aunque en realidad lo hacía-. Te vas a poner peor, maldita sea.
Sheryl lo agarró del brazo y lo arrastró hacia arriba. Cuando llegaron a su habitación lo tiró sobre la cama y se dirigió al armario. Cogió el primer jersey que vió y se lo lanzó.
-Ponte esto.
Drake lo atrapó en el aire, suspiró y se lo puso. Era uno de esos jerseys de cuello ancho.
-Mucho mejor.
Sheryl dejó la mochila en el suelo y se quitó el abrigo. Drake se tumbó sobre la colcha bocarriba, con las manos en el estómago. Sheryl se acercó y se puso al lado suyo de rodillas en el suelo.
-¿Qué quieres que te prepare?
-¿Qué? ¿Prepararme? -Se giró hacia ella.
-Claro, idiota, vengo aquí para cuidar de tí.
-Hmmm... -Se lo pensó un tiempo. Sonrió-. Quiero un vaso de leche, y galletas.
Sheryl asintió y bajó a la cocina. Cuando volvió entró con todo sobre una bandeja. Lo dejó sobre la mesilla. 
-Aquí tienes.
-Gracias, Sher.
Sheryl se sonrojó levemente. Hacía mucho que no la llamaba así.
-De nada. -contestó.
Sheryl se tumbó en el suelo de moqueta a hacer los deberes. Drake se sentó a los pies en la cama con la manta de la cama sobre los hombros, el vaso entre las dos manos. No apartaba la mirada de Sheryl. Sheryl sabía que la estaba mirando y comenzó a incomodarse. Se giró hacia él y se le quedó mirando también. Drake sonrió. Volvió a apartar la mirada, avergonzada, y volvió con sus ejercicios de matemáticas. 
-Seguro que hoy no venía tu padre, ¿no?
-A las 22:00
-¿Qué? -Lo miró confusa-. Me dijiste que hoy estaría fuera.
-Al final va a venir a las 22:00 como muy pronto, y aún así si te hubiera dicho que venía tú no habrías venido. -Miró su tazón. 
Sheryl suspiró.
-¿Qué tal tu dolor de cabeza?
-Casi se me ha ido. -Sonrió-. Creo que ha sido gracias a este vaso de leche. -Sheryl no pudo reprimir una sonrisa.
-Sí, claro -ironizó.
Pasaron más minutos en silencio hasta que Sheryl terminó sus deberes. Se incorporó para estirarse.
-Mmmm, ya está.
-¿Ahora vas a cuidarme? -preguntó Drake entisiasmado.
-¿No lo estoy haciendo ya? -rió. Drake puso morritos.
-Pero yo quiero que me abraces, que estés a mi lado -dijo en un tono de niño pequeño.
Sheryl puso los ojos en blanco. A gatas fue hasta la cama y se subió. Apoyó la espalda contra la pared, con las piernas cruzadas, y palmeó el sitio de al lado. Drake sonrió entusiasmado y subió a su lado. 
-Vamos, túmbate.
Drake apoyó la cabeza contra su pierna.
-Mucho mejor -sonrió de lado.
-Mira que eres testarudo...
Soltó una risa.
Drake se quedó dormido. Parecía mucho más bulnerable de lo que era. Comenzó a soñar. Sus labios se convirtieron en una sonrisa.
-Sheryl... -susurró.
Sheryl se preguntó qué podría estar soñando. Sus pensamientos comenzaron a viajar. Ojalá Drake me correspondira. Frunció los labios. Lo quiero demasiado. Bajó la vista hasta sus labios, estaban entreabiertos. Eran finos y pálidos, tenía ganas de rozarlos, tocarlos, besarlos. Algo pervertido apareció en su cabeza. Abrió los ojos de par en par y la sacudió intentando librarse de ese pensamiento, sus mejillas rojas. Drake volvió a repetir su nombre y ella volvió a preguntarse cuál sería su sueño. Su pierna comenezó a dormirse por culpa del peso de su cabeza. La retiró con suavidad y se tumbó a su lado. Girada hacia él cerró los ojos, sus pensamientos ocupados por Drake.

Cuando se despertó, estaba girada hacia el lado contrario. Algo la rodeaba. Se dió cuenta en seguida, estaba pegada a Drake y él la abrazaba.
-¿Ya has despertado? -preguntó con voz seductora
-¿D-Drake? ¡Suéltame! -dijo con suavidad.
-¿Por qué? Así estamos muy bien. -Sus labios besaron su cuello.
Una electrcidad recorrió su cuerpo de arriba a abajo.
-¡N-N-No hagas eso! -exclamó avergonzada y la cara roja.
-¿Esto? -Volvió a hacerlo, y otra descarga de amor la sacudió.
-¡Noo!
Drake rió a carjadas e hizo que Sheryl se diese la vuleta hacia él para abrazarla con más fuerza.
-¿Y si volvemos a dormir?
-¡No vamos a volver a dormir! -Aunque sonó demasiado indefensa. 
-Mmmm, yo sí. -Y cerró los ojos haciéndose el dormido.
-¡Drake Tisdale! -Pero él la ignoró.
Él la sujetaba por encima de los brazos y ella no se podía mover. Ya se había convertido en el Drake seductor, y la volvía loca.
-¡Draaake! -dijo en un tono de niña.
Drake rió y esta vez la soltó.
-Vale, vale, ya te dejo.
Se separó rápidamente muy avergonzada. Ocultó las mejillas con sus manos.
-¿Por qué me haces esto?
Drake se incorporó de lado y apoyó la cabeza sobre su mano, contemplándola con esa mirada seductiva.
-¿Por puro placer?
Sheryl suspiró. De verdad que no se podía hacer nada con él...
-Bueno, ¿qué tal estás?
Drake sonrió ampliamente.
-Bastante bien, de verdad que tu influencia es muy buena.
Sheryl miró la hora ignorando el último comentario.
-Mira, ya casi son las 21:00, creo que debería irme.
-Joooo -dijo Drake ahora con un tono de niño pequeño.
-De verdad que eres bipolar... -susurró.
-¿Qué?
-Nada.
Sheryl recogió sus cosas. De repente se acordó de Bern.
-¡Ah! Casi se me olvidaba. Como me iba a pasar por tu casa me ofrecí a llevarle Bern su cuaderno de historia, me dijo que lo tenías tú y lo necesitaba.
-Ay, es verdad -Drake se pasó una mano por el pelo. Se acercó al escritorio y sacó de debajo de una pila de cuadernos y libros uno verde. Se lo afreció.
-Aquí tienes.
Sheryl se lo guardó en la mochila y se dispuso a marcharse.
-Bueno, pues me voy.
-¿Quieres que te acompañe? Ya se ha hecho de noche...
-No hace falta, gracias -sonrió con amabilidad.
 Drake asintió. 
-Muy bien.
Los dos bajaron hasta la calle. Drake cogió su abrigo y le ayudó a ponérselo. Salieron a la calle, donde volvía a hacer frío. Sheryl contempló las estrellas, ahí a lo alto. La calle de Drake era ancha y se veían con claridad.
-Son preciosas...
-Como tú.
Sheryl se volvió hacia Drake sonroajada.
-¿Q-Q-Qué dices?
Drake soltó una carcajada.
-¿Me dejas darte otro beso?
Sheryl miró hacia el suelo con las mejillas aún encendidas. Se acordó de hace unos días, la misma escena, cuando Sheryl se disponía a marcharse y Drake le dió un beso. Se encogió de hombros, avergonzada, su corazón gritaba ''sí''.
Drake sonrió y satisfecho acercó sus labios a su mejilla y le dio un suave y cálido beso que contrastaba con el frío de la noche, haciendo que sus mejillas quemasen más, sintiendo que su corazón se volvía loco. Estuvieron ahí unos segundos y volvieron a separarse con suavidad, haciendo que Sheryl se sintiese morir. Miró la entrada, sin atreverse a volver a ver los ojos verdes y brillantes de Drake. 
-A-Adiós...
-Adiós -Drake compuso una sonrisa de lado, feliz.
Sheryl volvió a mirar unos instantes a Drake y caminó hasta la verja. La abrió y la cerró, antes de despedirse sacudiendo la mano e irse. Drake le devolvió el saludo con una amable sonrisa.
Sheryl cerró los ojos con fuerza y se golpeó las mejillas, intentando quitarles el color, mientras andaba. Miró el cielo, pensando en lo que acababa de pasar. Soltó una risilla pequeña y femenina, más feliz de lo que cualquiera podría imaginarse. 
Intentó olvidarse de todo lo que acababa de ocurrir y se concentró en las indicaciones que Drake le había dado para llegar hasta casa de Bern. Sigue todo recto hasta la tercera a la izquierda... Continuó caminando, sacando el vaho por la nariz y los labios ligeramente entreabiertos. Luego dos calles más a la derecha... Siguió por las calles húmedas por la lluvia de hace rato. Sigue el camino hasta que llegues a un edificio blanco y muy alto... Sus pies resonaban por el asfalto hasta que se detuvieron. Alzó la cabeza lentamente hasta el edificio blanco. Sonrió con los labios. No ha sido tan dificil. Subió un escalón y llamó al tiembre 2ºE. Rapidamente una voz electrónica contestó.
-¿Sí? 
-¿Bern? ¡Soy Sheryl! ¡Tengo tu cuarderno! -respondió con voz alegre.
-¡Oh, Sheryl! ¡Muchas gracias! ¡Sube! 
La conversación se cortó y a continuación el sonido de la puerta indicándole que ya estaba abierta y podía pasar se escuchó. Sheryl subió hasta el piso de Bern. Cuando llegó al pasillo una puerta de madera se abrió ante ella, con una enorme sonrisa detrás. 
-Oh, Sheryl no sabes como te lo agradezco...
-Siento que sea tan tarde.
-No te preocupes por eso, solo son las 21:00.
Sheryl entró y Bern cerró la puerta detrás de ella.
-Pero tienes exámen y eso...
-Ya te agradezco mucho que hayas venido hasta aquí como para preocuparme de eso. Solo tengo que repasarlo un poco y ya está.
Sheryl sonrió levemente y se encogió de hombros.
-Pasaba por aquí.
-Ven, vamos a mi habitación.
Bern le cogió el cuaderno a Sheryl y entraron dentro de la casa. No era una casa muy grande, era un sencillo piso modesto y acogedor. Bern le condució hasta su habitación, que constaba de una cama, un armario, un escritorio y unas cuantas baldas aquí y allá. 
-¿Qué tal con Drake? -preguntó Bern sin mirarla mientras guardaba el cuaderno entre otra pila de ellos.
-¡Muy bien! -Sheryl movió los ojos por la habitación de Bern, manos en la espalda.
-Me alegro. ¿Te apetece quedarte un rato?
Sheryl volvió a encogerse de hombros.
-¿Por qué no? 
-¡Genial!
Así continuó la noche dos horas más. Los dos, sentados en la cama picando de una bolsa de patatas fritas, se contaron cosas. Pero sobretodo hablaron de Drake y de su situación. Sheryl lo disfrutó mucho, Bern era un chico muy majo y amable. Sheryl miró el reloj de su movil y alzó las cejas. 
-Creo que debería irme ya, Bern.
El número 23:36 parpadeaba en el movil.
-Claro, es tarde y mañana hay instituto.
Bern condujo a Sheryl hasta la puerta.
-Ha sido un placer estar aquí, Bern.
-Lo mismo digo -contestó Bern con una enorme sonrisa.
-¡Hasta mañana! -Bern se despidió con la mano.
-¡Adiós!
Sheryl salió y tras mirar unos instantes a Bern la puerta se cerró.
Bajó las escaleras y bajó hasta el exterior. Hacía más frío que antes. Sheryl se abrigó bien y continuó el camino hacia su casa. Como nunca había estado en esa calle decidió ir por la derecha. Intentó ubicarse mirando a su alrededor. Pasadas tres calles giró hacia la derecha, indecisa.
-Uff...
Sacudió la cabeza.
-Lo mejor es que vuelva a donde estaba y desde la casa de Drake iré a la mía -susurró para sí misma.
Volvió hacia atrás y siguió andando de vuelta. La noche estaba completamente cerrada y no había nadie por esas calles. Se abrazó a sí misma y aceleró ligeramente el paso. Por fin, salió a una calle principal. Suspiró aliviada. Continuó su camino tranquilamente. La luna estaba alta y era de un blanco intenso; había luna llena. Sonrió un poco y volvió a centrarse en el camino. 
En ese momento, escucho un deslice a su izquierda, en un callejón. Se paró un poco y miró. Volvió a escucharse el sonido. Parecía algo moviéndose. Sacudió la cabeza, quitandole importancia. Sería un gato. Volvió a comenzar a andar. Pero, de repente, algo le agarró por detrás y le tapó la boca. Se movió con brusquedad, intentando quitarse aquello de encima. Aunque intentó gritar no lo consiguió, ya que esa mano le agarraba muy fuerte de la mandíbula. No consiguió ver lo que la tenía agarrada. De repente su consciencia comenzó a elevarse. Su corazón latía rápidamente, sus ojos abiertos de par en par. Se dió cuenta de que lo que tenía en la boca y la nariz era un trapo con alguna sustancia que la estaba adormilando. Puso los ojos en blanco y calló al suelo, inconsciente.
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Holii! Siento tanto haber tardado tan en publicar... TwT ¡pero por fin lo he sacado! En compensación es un pelín más largo que los demás >u<. Bueno, aunque esto no tiene que ver con esta historia, ¡gracias por los 1000 leídos en Otoya-chan! Y pensar que tiene menos caps que ésta y es más nueva y ya la ha alcanzado... *-* Si es que las fujoshis y fundahis... xd

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