viernes, 8 de agosto de 2014

''Entre Dimensiones'' Capítulo 20: Sentimientos extraños

Todo se volvió blanco.

Su vista se desenfocó, el mundo daba vueltas a su alrededor. Sus oídos se negaban a escuchar nada, solo oía un constante pitido que lo tapaba todo. Sintió cómo su cabeza chocaba contra el suelo, a la vez que veía caer el cuerpo borroso de Drake. Todo sucedía lentamente.

Quería morir. Ese era la única sensación que sentía en todo su cuerpo. Todo daba igual ya. Habían matado a Drake, ella no había podido decirle nada de sus sentimientos. Le quería. Le quería con mucha fuerza, más de lo que había querido a nadie nunca, ni si quiera a Jem. Drake había desaparecido de su mundo, ahora ya nada sería lo mismo.

Vio una mancha roja extenderse por el suelo. La sangre de Drake... Todo había sido su cupa. Si no se hubiese quedado tanto tiempo en casa de Bern no la habrían encontrado. Drake había ido a ayudarla, pero lo habían matado por su culpa. ¿Qué iba a pasar ahora? ¿Qué iba a hacer ella sin Drake? De repente se sintió muy egoísta. Solo quería a Drake para ella. Pero todo su mundo acababa de desplomarse. Acababan de matar a Drake delante de sus ojos.

Sus vista se movió hasta su rostro. Tenía la piel pálida, sus ojos abiertos, mirándola; no tenían ningún brillo, era unos ojos verdes sin alma. Esos ojos que la habían mirado divertidos, preocupados, que le habían fascinado desde el principio. Sus labios estaban entre abiertos. Aquella sonrisa se había desvanecido... Nunca volvería a ver sonreir a Drake. Había un enorme charco de sangre a su alrdedor. Sheryl parpadeó. Sus ojos estaban llenos de lágrimas. ¿Iba a llorar? ¿Lo iba a hacer? Volvió a clavar la vista en el suelo oscuro. De pronto escuchó una risa, una risa que se intensificó más y más. Aquella risa parecía la de un loco. Supuso que era John.

-¿Y ahora que voy a hacer contigo? ¿Perdirle el dinero a otra persona? -Tenía un tono divertido-. O como había dicho antes... ¿venderte? -soltó otra carcajada.

Sheryl intentó ignorarle. Le daba completamente igual lo que hicera con ella. Ahora todo le daba igual... Dejó escapar un sonido por sus labios, un gemido. Quería morir, solo eso. Y contra antes fuera mejor. Volvió a gemir, esta vez era un sollozo.

-Ohh, vamoos, no llores pequeña -volvió a soltar una enorme carcajada.

Se agachó hacia ella y la miró divertido.

-¿Tienes miedo? ¿Le querías? Ahora da igual, ese rubio ya está muerto... -John le agarró la cara con una mano para obligarle a mirarle. Sheryl lo miró, enfurecida-. Dime, ¿qué quieres que haga contigo? Venga, te dejo a tu elección.

Sheryl soltó otro sollozo. Sintió miedo. De repente se vio rodeada de una negrura espesa, toda su alma. ¿Qué era esa sensación? Nunca se había sentido tan mal. Drake acababa de morir. Quería llorar, pero también quería matar a la persona que tenía enfrente, aquel que había matado a Drake. Aunque tenía miedo del futuro, de lo que pudiera sucerderle a ella, de una vida sin Drake, solo vivo en sus recuerdos.

El hombre le agarró con más fuerza la cara y la levantó un poco. Ella no podía mover sus manos; le estaba haciendo daño.

-Suélta...me.

John soltó otra carcajada.

-¡Si la niña habla! -Volvió a reír con fuerza.

Sheryl apretó la mandíbula y los ojos, frustrada. Los volvió a abrir,. De repente vio algo detrás de Jonh.

Su rostro empalideció y abrió los ojos de par en par. No... No puede ser...

-¿Qué ocurre? Parece que hayas visto un fantasma -volvió a reír. Cuando se le pasó la risa volvió a mirar a Sheryl, que no apartaba los ojos de ese lugar-. ¿¿Qué narices te pasa?? -preguntó ahora con un tono enfadado. La soltó de golpe y se giró para ver que era aquello que la asustaba tanto.

A su rostro le pasó algo parecido que al de Sheryl. Su piel se volvió blanca, sus ojos se abrieron como platos. Empezó a tartamudear, no se le entendía lo que decía. Comenzó a caminar hacia atrás, hasta que se tropezó.

-De... -empezó debil- ¡DEBERÍAS ESTAR MUERTO! -gritó señalándolo con el dedo.

Sheryl no daba crédito a lo que veían sus ojos. No sabía si llorar por felicidad o asustarse de verdad. Drake... ¿Cómo has...?

Allí estaba, de pie, sin moverse, mirándolos con un rostro normal. Tenía el cuchillo clavado en el estómago, no dejaba de salir sangre. John lo miró con una sonora respiración agitada en el suelo. De pronto Drake alzó la mano, cerrándola sobre el mango del cuchillo. Comenzó a moverla, sacándolo, sin cambiar la expresión de su rostro. Sheryl en parte estaba aterrorizada y en parte aliviada, aunque tenía más miedo que otra cosa.

Drake sacó el cuchillo del todo y lo lanzó, chocandose contra una pared. La sangre había dejado de salir. Avanzó hasta quedarse frente a Jonh. Se agachó de cucliyas, mirándole con la cabeza ladeada.

-No. Toques. A. Sheryl -dijo marcando con fuerza las palabras.

Jonh lo miró aterrorizado, sus ojos llenos de lágrimas y su nariz moquetante.

-¡ALÉJATE DE MÍ!

Drake sonrió, le hacía gracia.

-No te voy a comer, idiota -dijo acercándose un poco más a él, mirándole fijamente.

-¡FUERA! -Jonh gateó cómicamente lo más lejos posible de Drake.

Consiguió ponerse en pie y salir corriendo de allí, mientras gritaba.

Drake sacó rápidamente su teléfono movil y marcó un número. Habló unos pocos minutos con alguien. Cerró el móvil.

-La policía ya viene hacia aquí.

Sheryl estaba muy asustada, lo miraba como si sus ojos de verdad la estuviesen engañando. ¿Quizás se había desmayado y estaba soñando? Debía de ser eso...

Drake se agachó rápidamente hacia ella y desató sus manos. Sheryl se quedó mirando bocarriba al techo, aún asombrada de lo que acababa de ver.

Drake le cogió suavemente el rostro entre sus manos y lo acarició con los pulgares.

-¿Estás bien?

Sheryl tardó un poco en contestar. Asintió levemente con la cabeza.

De repente algo le subió por el estómago. Abrió los ojos y tuvo que incorporarse. Apoyó las manos en el suelo y vomitó sangre. Comenzó a sentir las heridas de su cuerpo más intensamente. Ahora cada una de ellas le dolía. Drake se puso a su lado rápidamente.

-Dios, Sheryl. ¡Claro que no estás bien!

Drake le ayudó apartándole el pelo de la cara. Cuando terminó Drake la abrazó con fuerza.

-Lo siento Sheryl... Esto es culpa mía -sintió un tono muy dolorido en su voz, como si estuviese a punto de llorar-. Por mi culpa estás así, has pasado por todo esto... -Sheryl se dejó abrazar, mirando su pecho.

Apoyó la mejilla en él, sintiendo su calor. Escuchó sus rápidos latidos de corazón. Sí, estaba vivo, junto a ella, abrazándola.

-Drake... ¿qué ha pasado? -preguntó sin entender nada.

Drake se mantuvo callado un tiempo.

-A... Ahora no te lo puedo explicar, tendrás que esperar. Pero prometo que te lo contaré -dijo separandose un poco para mirarla, dandole un beso en la nariz-. Lo importante es que estás a salvo, junto a mí. No... No habría soportado perderte. Cada segundo que pasaba y sabía que estabas aquí, sola, quería morirme más y más. En cuanto me enteré vine rápidamente hasta aquí.

-¿Y... cómo supiste que estaba aquí?

Drake volvió a guardar silencio.

-También tendrás que esperar para saber eso.

En ese momento las sirenas de la policía se escucharon a los lejos.

De pronto Sheryl lo abrazó con mucha fuerza.

-No estoy segura que ha pasado... Pero solo sé que estás aquí vivo, conmigo -Sheryl estaba comenzando a llorar, de repente muy aliviada-. Solo quería morir al ver lo que acababa de suceder. No... No podía soportar no tenerte a mi lado, perderte... -Sheryl lloró con más fuerza. Drake tenía la cabeza apoyada en ella, acariciando su cabello- D-Drake..., yo... te-te quiero... Estoy enamorada de ti -soltó de repente-. ¡Te quiero! Y no... no podría soportar estar sin ti -se alejó unos centimetros de él para poder mirarlo a los ojos. La expresión de Drake era sorpresa. Tenía las cejas alzadas y los ojos muy abiertos. Sheryl se tapó el rostro con las manos, agachada, llorando más. Por fin se lo había dicho, pero estaba segura de que era un amor no correspondido, acababa de ver la sorpresa que se acababa de llevar-. Sé que tu no estás enamorado de mí... Pero por favor, no vuelvas a darme un susto así -dijo refiriéndose a su muerte.

Sheryl sintió como Drake cerraba sus manos sobre sus muñecas. Apartó con suavidad las manos de su rostro para mirarla. Tenía una sonrisa amable, la miraba con sus ojos brillantes, ahora con un brillo.

-Sheryl... lo que acabas de decir... Yo... nunca he sido tan feliz en mi vida -sonrió más ampliamente, mirándola con felicidad.

Sheryl intentó decir algo, pero solo le salió un tartamudeo.

-E-Entonces. quiere decir que...

-Te quiero, Sher...

Sheryl ahogó un sollozo, esta vez de alegría. Exclamó su nombre antes de abarazarlo con fuerza, sintiendo un gran alivio en su corazón. Lloró sobre su hombro, soltando terribles sollozos. Drake, sonriendo, enredó los dedos en su cabello.

-No llores, Sher -susurró.

Entonces se escuchó unas pisadas viniendo hacia donde ellos se encontraban. Sheryl se separó para ver quien era. Había llegado la policía.

Todo fue rápido. Unas personas vestidas de blanco se llevaron a Sheryl y a Drake hacia una ambulancia. La policía rastreó la zona y se llevaron los cuerpos incoscientes.

Pero Sheryl no podía dejar de pensar en lo que acababa de suceder.

De verdad Drake la quería. Drake estaba vivo y la quería.



><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><

Jujujuju *risa* Creo que os habéis asustado más vosotros y la propia Sheryl xDDD Bueno, espero que os halla gustado el capítulo :3 Ahora tendría que sacar el de ''Otoya-chan'', porque hace casi una semana que no saco xd Además me gustaría sacar un capítulo de cada historia por semana. ¡Nos vemos en el capítulo 21! n.n/

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No te cortes!! Pon un comentario! Eso sí, si vas a poner algún spoiler (ya sabes, destripar una escena) avisa. Y, por favor, respeta la opinión de la gente ;) ¡¡Muchas gracias!!